jueves 24 de marzo de 2011

El mono de la tinta

Este animal abunda en las regiones del Norte y tiene cuatro o cinco pulgadas de largo; está dotado de un instinto curioso; los ojos son como cornalinas, y el pelo es negro azabache, sedoso y flexible, suave como una almohada. Es muy aficionado a la tinta china, y cuando las personas escriben, se sienta con una mano sobre la otra y las piernas cruzadas esperando que hayan concluido y se bebe el sobrante de la tinta.
Después vuelve a sentarse en cuclillas, y se queda tranquilo.

WANG TA-HAI (1791)


En estos tiempos donde no abundan los tinteros, el mono famélico en su desesperación, hace travesuras. Ha mutado. Su instinto de supervivencia lo obliga ahora a roer cables, succionar plumas o lamer teclados. No es lo mismo. Se enoja, chilla, propicia cortos.
Después vuelve a sentarse en cunclillas, y se queda tranquilo.


miércoles 8 de diciembre de 2010

Sicario

Foto: "Sabinousqui" (F.Y.T.-2004)

El ratón de los dientes ya tardó una semana en responder.
Aún está bajo la almohada una carta en la que amablemente se le pide, debido a la economía, que en lugar de dinero este fabrique un juguete.
Hoy por la mañana, en pleno bocado de pan francés Sabina corrió a su cuarto y regresó inmediatamente con el ceño fruncido para decir -¡Arrhhhgg! otra vez no me trajo nada ¡Contratemos a un gato! -se sentó y, después de un trago de leche, comenzó a golpetear en abanico los dedos contra la barra de la cocina y preguntó -¿cuántas croquetas creén que nos cobre?
-¿Por asesinar a un ratón? unas doscientas cincuenta -respondió Jade.

jueves 18 de noviembre de 2010

En eso de mirarse fijo

Foto: "Perro come perro" (F.Y.T. -2009)

Él no era impuntual, pero así lo hicieron los reclamos y las prisas.
Un día como cualquier otro, copado de stress, pagos pendientes, metas hacia el éxito compartido y sueños individuales por cumplir, paró el carro en seco.
En ese momento no le importó que el semáforo estuviera en verde, el olor -que llegó de fuera- a llanta quemada, los pitidos de claxon, ni las mentadas de madre de quienes al lograr rebasarlo por la izquierda voltearon a ver por una fracción de segundo su expresión entre retraso mental y desconcierto.
Nunca supo cuánto tiempo pasó antes de rotar el espejo retrovisor para mirarse a los ojos, al comprender que algo -apenas perceptible- había cambiado. Se dedicó un guiño, y en eso de mirarse fijo salieron a colación, un saludo, una consideración, un perdón, un aquí estoy, un tranquilo que no pasa ná, una sonrisa, y un giro de llave para arrancar nuevamente el motor.

domingo 7 de noviembre de 2010

Frío


Foto: “Café” (F.Y.T.)

“pégate un susto, un tiro, a una mujer, pero haz algo” -pensaba. Le era insoportable ese tipo de aburrimiento, y lo conocía de sobra. Como un dejo a depresión, con el que intuía que nadie le concedía valía alguna y, que en realidad nada valía gran cosa.
Antes de escupir, se lavó tres veces los dientes.

domingo 10 de octubre de 2010

Punctum


Foto: “Happening” (F.Y.T.-2010)

Alguna vez dijo Kafka que fotografiamos cosas para ahuyentarlas de nuestra mente. Hoy, al buscar una fotografía entre archivos, me doy cuenta que hasta ahora las imágenes que he capturado a través de la cámara, gritan. Parecen dar un testimonio de duelo -de trámite tanatológico- con una clara desesperación por no cesar de imitarme, de hacer evidente esa búsqueda por algo que refleje al yo, como si fuera otro.